Rotterdam, Holanda

5 Razones para visitar Rotterdam


Dave Meler

1. Rotterdam está tan cerca de Ámsterdam … y a la vez está tan lejos

Dos motivos por el precio de uno. Dos razones para realizar una escapada a la ciudad.

La cercanía es física: El viaje es cómodo porque la distancia es aproximadamente algo más de 1 hora en bus desde Ámsterdam. El desplazamiento en sí, no te va a suponer una pérdida de tiempo. 

La lejanía hace referencia al concepto de ciudad. Ahora no nos referimos a la cantidad de kilómetros que las separan, sino a la gran distancia estética que existe entre dos tipos de urbes bien distintas. Es un auténtico aliciente que no hay que perderse. Debes experimentar en vivo y en directo el contraste de pasar en pocos kilómetros de un paseo por Ámsterdam entre unas calles de cuento de hadas y llegar a Rotterdam, la ingeniosa ciudad llena de edificios diferentes, modernos y coloridos. 

2.   Rotterdam es la segunda ciudad de los Países Bajos

Es la que sigue a Ámsterdam por su tamaño: 664.660 habitantes en el año 2019. Su población compuesta por un puzzle de distintas nacionalidades (actualmente 174 para ser exactos). Una experiencia, sin duda, multicultural. Comenzó su auge en el S. XIX coincidiendo con el inicio de la navegabilidad del Rin y la industrialización. Rotterdam es una ciudad industrial pero también comercial y financiera. Todo esto define su carácter.

3.   No puedes dejar de conocer el puerto de Rotterdam

Situado en el Mar del Norte, es el más grande de Europa y uno de los puertos más grandes del mundo. Su ubicación estratégica en el estuario de los ríos Rin y Mosa permite ser un canal de entrada rápido y accesible al centro de Europa. Por algo es llamado Europoort (Puerta de Europa). Un elemento potenciador para la economía de la zona. Es impresionante: sus dimensiones te van a sobrecoger. Merece mucho la pena visitarlo y sentirte como una pequeña hormiga dentro del complejo compuesto por puertos y muelles. Vete con tiempo porque te va a costar un ratito recorrerlo a pie de manera completa (y estamos hablando en horas).

4.   Una ciudad con sello propio

El mérito no ha sido buscado de manera intencionada. Pero los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial en 1940 destruyeron los edificios del centro. Muchos arquitectos fijaron sus ojos en Rotterdam (y siguen fijándolos hoy en día) para volver a levantar las edificaciones en forma de rascacielos, construcciones modernas y originales con distintas formas. Éstas conviven en armonía con otros edificios históricos restaurados en los años 60, 70 y 80 con apariencia mucho más clásica. El conjunto de toda la arquitectura sorprende siempre al visitante que se siente abrumado en un lugar con una personalidad única. Hoy en día es considerada como una ciudad de referencia por su singular arquitectura.

5.   Rotterdam se ha convertido en la ciudad de moda para los propios holandeses

Que se acercan durante todo el año para visitarla y realizar sus compras. Además, han tenido un gran auge los sitios más trendy para ir de copas y salir de fiesta. Son varias las zonas en las que te puedes dar “un garbeo nocturno” como Witte de Withstraat o Nieuwe Binnenweg.

Seguramente habrás oído hablar de una pequeñísima calle peatonal donde se ubican una gran cantidad tiendas, restaurantes y bares (Calle Zwaanshals). Como si del Callejón Diagon de Harry Potter se tratara lo que ocurre allí es mágico. Es difícil de comprender cómo en tan reducido espacio se agolpan tantos locales y todos tan irresistibles. Es un auténtico misterio descubrir qué es lo que pasa para tardar tantas horas en recorrer una distancia tan pequeña. El secreto: Dan ganas de entrar a todos los locales. Si lo deseas puedes combinar la visita a Rotterdam con la cercana La Haya, capital administrativa de Los Países Bajos.


Luisa Jordana